Capítulo 3: La división de oro
La primera división, la esencia de la liga coa. Los mejores equipos contra los mejores equipos, jornada tras jornada, dejando rastros y rastros de goles a cada partido que pasa. Todos con el objetivo de ser mejores cada año para estar a la altura de la situación. Y es que cada año en primera supone un reto. No sirve un mal año, porque no te vas a salvar. En esta división estan los mejores y quieren estar lo más arriba posible, así que los errores y la suerte aquí, no sirven.
Porque hay 20 equipos, y no 20 cualquiera. Jornada tras jornada tienes que enfrentarte a un duro rival al que puede que ni con 5 o 6 goles seas capaz de ganarle. La liga comienza siempre con almenos 10 candidatos a meterse entre los 3 primeros y eso es lo que nos hace vibrar cada jornada. Por otra parte, otros 10 equipos buscan la salvación del descenso, sin duda el más duro de todos. Después de haber llegado a lo más alto, tienes que volvértelo a ganar, y no es fácil, nada fácil. Por eso todos se amarran a la división como pueden, buscando una nueva oportunidad para el año siguiente, donde construirán un nuevo e ilusionante proyecto.
Proyectos, que bonita palabra. Todos los clubes de primera crean grandísimos y enormes proyectos para dar que hablar. Buscan, observan y sobretodo gastan millones y millones buscando jugadores que les puedan dar un plus más a sus plantillas, ya sumamente cualificadas. Pescan jugadores que para cualquiera de una división inferior serian reyes, y para ellos son el recurso de los lesionados o el que les ayuda a hacer la rotación. Y crean equipazos de todos los tipos: jóvenes, veteranos, con gol, con puntos... con jugadores que a todos nos gustaria tener.
Y es que llegar allí es difícil. Buscando siempre la manera de llegar para estar con los mejores es lo que come la cabeza a los managers de divisiones inferiores. Pero mantenerse es más difícil, luchar por lo que has conseguido, por lo que es tuyo, te va a costar. Porque los managers de primera deben disfrutar y ser conscientes de que donde estan es el mejor sitio donde pueden estar, y de que hay más de 30 equipos que les quieren quitar el sitio. El sitio que todos queremos y que solo los mejores tienen.
miércoles, 3 de agosto de 2011
martes, 2 de agosto de 2011
Historias de una división - Capítulo 2
Capítulo 2: La división de plata
La segunda división significa tres cosas según la situación en la que estás. Si acabas de subir, significa que estas más cerca de la grandeza que nunca, que puedes llegar y que estas con algunos de los mejores equipos de toda la liga. Si acabas de bajar, es un castigo. El castigo de no haber estado a la altura de primera, la mejor de todas, pero quieres volver a estarlo, y lo darás todo para conseguirlo. Y luego está la otra situación, la de "otro año más en segunda". Esta última situación quizás es la peor, la de saber que no has podido ascender, pese a hacer una buena campaña y no haber descendido. Quieras o no, te deja un mal sabor de boca y sobretodo, quieres más, mucho más de lo que tienes ahora.
Y así se mueve segunda. Equipos que están igual de cerca de los mejores que de los peores. Equipos tan cerca de la gloria como de la desgracia. Y es complicado, porque sabes que tu equipo fue uno de los mejores en la división inferior, y el no ganar, o el que te sea más difícil implica más esfuerzo y dedicación que antes. Ahora tienes que luchar por dos objetivos, no bajar y tratar de subir.
Pero la diferencia no tan solo está en por lo que tendrás que luchar, si no también contra quién lo harás. Tendrás que luchar contra al menos 7 o 8 equipos para subir, y otros 7 o 8 para no bajar. Son 15 equipos contra el tuyo. ¡Y qué equipos! Ya no te encontraras con el típico equipo de 1 gol por partido de 3ra, ahora te toca meter al menos 3 si quieres optar a la victoria. Sí, puedes tener suerte y ganar con 2 goles, o incluso con 1, pero la suerte en segunda ya empieza a servir de poco. Todos los equipos tienen buenas plantillas, y alguno que otro podría estar en primera sin sufrir demasiado. Y es que amigo, ya estás con gente que quiere estar con los mejores, y no sólo que quiere, sino que puede, y eso es peor. Ahora si que la competición será mucho más difícil, y debes estar preparado.
Preparado, esa es la clave, estar preparado para saber que te podrás mantener en esta división, que ganarás un poco de dinero y que el año que viene probarás otra vez. Preparado para que si acabas descendiendo en la última jornada por mala suerte, te plantes de nuevo ahí para que se vea el nombre de tu equipo. Pero sobretodo preparado para estar con los mejores, porque si subes tío... estarás con los mejores.
La segunda división significa tres cosas según la situación en la que estás. Si acabas de subir, significa que estas más cerca de la grandeza que nunca, que puedes llegar y que estas con algunos de los mejores equipos de toda la liga. Si acabas de bajar, es un castigo. El castigo de no haber estado a la altura de primera, la mejor de todas, pero quieres volver a estarlo, y lo darás todo para conseguirlo. Y luego está la otra situación, la de "otro año más en segunda". Esta última situación quizás es la peor, la de saber que no has podido ascender, pese a hacer una buena campaña y no haber descendido. Quieras o no, te deja un mal sabor de boca y sobretodo, quieres más, mucho más de lo que tienes ahora.
Y así se mueve segunda. Equipos que están igual de cerca de los mejores que de los peores. Equipos tan cerca de la gloria como de la desgracia. Y es complicado, porque sabes que tu equipo fue uno de los mejores en la división inferior, y el no ganar, o el que te sea más difícil implica más esfuerzo y dedicación que antes. Ahora tienes que luchar por dos objetivos, no bajar y tratar de subir.
Pero la diferencia no tan solo está en por lo que tendrás que luchar, si no también contra quién lo harás. Tendrás que luchar contra al menos 7 o 8 equipos para subir, y otros 7 o 8 para no bajar. Son 15 equipos contra el tuyo. ¡Y qué equipos! Ya no te encontraras con el típico equipo de 1 gol por partido de 3ra, ahora te toca meter al menos 3 si quieres optar a la victoria. Sí, puedes tener suerte y ganar con 2 goles, o incluso con 1, pero la suerte en segunda ya empieza a servir de poco. Todos los equipos tienen buenas plantillas, y alguno que otro podría estar en primera sin sufrir demasiado. Y es que amigo, ya estás con gente que quiere estar con los mejores, y no sólo que quiere, sino que puede, y eso es peor. Ahora si que la competición será mucho más difícil, y debes estar preparado.
Preparado, esa es la clave, estar preparado para saber que te podrás mantener en esta división, que ganarás un poco de dinero y que el año que viene probarás otra vez. Preparado para que si acabas descendiendo en la última jornada por mala suerte, te plantes de nuevo ahí para que se vea el nombre de tu equipo. Pero sobretodo preparado para estar con los mejores, porque si subes tío... estarás con los mejores.
Categoría:
Historias de una división
Historias de una división - Capítulo 1
El mercado acaba el 7 de Agosto y los equipos no tienen intención de moverse demasiado, pero por si acaso, en los proximos días vamos a analizar y tratar de comprender que significan todas y cada una de las categorías para los managers, o al menos, para mí. Lo repartiremos por capítulos, y cada poco tiempo, saldrá una nueva edición. El primer capítulo de "Historias de una división" es el de 3ra Division. Comenzamos:
Capítulo 1: La división de bronce
La 3ra división: para algunos el infierno, para otros la seguridad de no poder bajar más categorías. Para algunos el fracaso, para otros la esperanza de una nueva etapa. Y es que todos comienzan con eso, con la esperanza. Esperanza de poder ser como, por ejemplo, Rayo o Levante, equipos que en tan solo un año arrasan en Tercera y en Segunda, y llegan a Primera con la seguridad de tener un equipo competitivo. Esperanza de ganar sobrado, y salir invicto de la categoría. Esperanza de meterse en playoffs para tener suerte y estar con los mejores. Esperanza de intentar ganar a los grandes, coger experiencia y en poco tiempo convertirte en uno de ellos.
La tercera es esperanza. Sí, porque todos empiezan ilusionados de hacer una buena campaña y subir para salir de esa pena que supone la última división. Pero amigos, creédme, no es fácil. Al menos 5 equipos tienen en posibilidades realistas en cada grupo, y si luego se cuela alguno más, pues otro a la lista de competidores. Como son diez equipos a la que fallas un partido, la has jodido, y si encima se te lesiona uno, como tienes la plantilla corta porque tenias poco dinero, ahora si que no subes. Y si te metes en playoff, de la lotería depende tu suerte, y procura que no te toque el chungo del otro grupo que te golea y en la vuelta no tienes gol por puntos. Y es que la vida de un manager de 3ra división es así.
Pero... ¿ y si subes? Si subes tío, suerte. Es complicado, muy complicado. En mi opinión más complicado que el salto de 2da o 1ra. Porque en 2da ya hay gente que entiende de esto. Estabas en 3ra y ahora quieres la gloria, pero ellos no te lo van a poner fácil. Alguno lleva mucho tiempo esperando para que ahora llegues tú y le quites el puesto. Si te pilla en el clausura, o calculaste esto de subir antes, o te comen. Si lo calculaste bien puedes estar relativamente tranquilo, siempre hay algun equipo que no da la talla. Y si encima tienes algún que otro crack, plantéate el subir a primera, pero eso son palabras mayores. Ahora creo que ya me estoy metiendo en el segundo capítulo, así que voy a reconducir el tema...
En definitiva, ser de tercera es complicado. Puede que la poca experiencia, el exceso de fichar y renovar el equipo en busca de una revolución, el creer que eres de primera cuando aún no has pasado de tercera o incluso la dejadez de un segundo equipo, haga hacerte pasar un tiempo por esas tierras del olvido. Porque en tercera hay gente con muchas ganas, que sabe de futbol y que quiere llegar a lo más alto desde lo más bajo y eso, quizás, es lo que la hace diferente.
Categoría:
Historias de una división
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


